Encuentra tu ciudad — 303 ciudades, 12 indicadores
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Encuentra tu ciudad
303 ciudades, puntuadas en 12 motivos reales por los que la gente se muda: la seguridad, la sanidad, el trayecto al trabajo, el aire limpio, el clima, la cultura, poder vivir sin coche, las universidades, lo que compra un sueldo local, si un piso está al alcance, lo que hay para los niños y adónde se vuela sin cambiar de avión. Cuánto cuenta cada uno de ellos lo decides tú: 12 deslizadores, de 0 a 3. Todos juntos dan una única puntuación para cada ciudad, y esa puntuación se pone luego frente a lo que cuesta vivir allí, así que se ve qué ciudades cobran mucho por lo que ofrecen y cuáles devuelven más de lo que se llevan.
El conjunto completo: las 303 ciudades
Las 303 ciudades de golpe. Cada punto es una ciudad, y cuanto más grande y más brillante es el punto, más alto puntúa: la puntuación es lo bien que le va a esa ciudad en los 12 indicadores que más abajo puedes sopesar tú mismo. Mientras no cambies nada cuentan 5, y cuentan lo mismo: la seguridad, la sanidad, un trayecto corto al trabajo, el aire limpio y el clima. Así que los racimos brillantes son sencillamente los sitios donde esas 5 cosas están en orden. Gira el globo, acércate hasta que asomen los nombres y pincha un punto para abrir la ficha completa de esa ciudad; también puedes escribir un nombre en el buscador y el globo girará hasta ella (la tecla / te mete en el buscador desde cualquier parte de la página). Todo lo que viene debajo del globo va recortando estas mismas 303 ciudades hasta dejar las que tú pidas.
Ficha de la ciudad
Todavía no has elegido ninguna ciudad. Búscala ahí arriba, pincha su punto en el globo o toca cualquier fila de la lista de más abajo, y este panel se llena con su ficha: el puesto que ocupa entre las 303 y, debajo, una barra por cada uno de los 12 indicadores con lo que ha sacado en ese indicador por separado.
Di qué te importa a ti
12 deslizadores, 6 perfiles ya hechos
Aquí es donde dices cuánto vale para ti cada una de las 12 cosas. Cada deslizador que mueves vuelve a puntuar las 303 ciudades a la vez, así que el globo de arriba y el gráfico, la lista y la tabla de abajo se redibujan en cuanto lo sueltas. Hay otros 2 mandos que no están aquí, sino junto al gráfico: qué partes del mundo se quedan y si el alquiler entra o no en el coste de vida.
Empieza por otra persona
Hay 6 juegos de ajustes ya hechos, y cada uno está escrito para una persona distinta: alguien que trabaja en remoto, una familia con niños pequeños, y así. Pincha el que más se te parezca y los 12 deslizadores saltan a ese juego; a partir de ahí, mueve los que no compartas. En cuanto toques uno, el juego deja de estar resaltado, porque los ajustes han dejado de ser los de esa persona.
Un deslizador por indicador, 12 en total, cada uno de 0 a 3: un indicador puesto en 3 cuenta 3 veces más que otro puesto en 1, y lo que se quede en 0 queda apagado del todo y no entra en la puntuación. Los deslizadores vienen repartidos en 5 grupos —lo básico, la vida urbana, el dinero, la familia y la conexión con el mundo— y los 5 empiezan abiertos: pliega los que no te interesen.
Tu selección: puntuación frente a coste
Cada punto es una de las ciudades que quedan después de tus filtros. Cuanto más a la derecha está, más cuesta vivir allí; cuanto más arriba, más puntuación ha sacado con los deslizadores que has puesto. Por eso las gangas se juntan arriba a la izquierda —mucha puntuación por poco dinero—, mientras que arriba a la derecha están aquellas por las que hay que pagar lo que dan. Los nombres se escriben allí donde caben sin taparse unos a otros; para los que se quedan sin etiqueta, pasa el ratón o toca el punto, y la lista de abajo trae todas las ciudades en orden.
Le has dado al poder adquisitivo un peso por encima de 0, y es el número más blando de todo el conjunto: viene con 2 avisos. El primero es que ahora el dinero está en los dos ejes a la vez. Un poder adquisitivo alto empuja a la ciudad hacia arriba, y los precios altos que suelen acompañarlo empujan a esa misma ciudad hacia la derecha, así que la riqueza se cuenta por partida doble y vuelve a colarse justo el efecto que este gráfico se hizo para evitar. El segundo es que los sueldos que hay detrás de la cifra los escribe quien pasa por Numbeo, y por los polos tecnológicos pasa sobre todo gente del sector: Hyderabad declara 164,7, la segunda de las 303 ciudades por detrás de Berna y por delante de Zúrich, mientras que Mumbai declara 63,1 y Delhi, 66,6. Ninguna economía real se parte en cuatro dentro de un mismo país. Lee este indicador como lo que gana quien responde a Numbeo, no como lo que paga la ciudad.
Todas las ciudades en orden
Las mismas ciudades del gráfico de arriba, solo que ordenadas en forma de lista. Ninguna de las 2 cifras es un valor en bruto: las dos son puestos en una fila de 303 ciudades. La puntuación coge los indicadores que has dejado encendidos, los promedia contando cada uno tantas veces como diga su deslizador y convierte el resultado otra vez en un puesto de esa fila: 100 es la ciudad que mejor puntúa de las 303 con tus ajustes, 50 la del medio y 0 la última. El coste es la misma idea aplicada al coste de vida, salvo que aquí 100 es la ciudad más cara y 0 la más barata. Pincha cualquiera de los dos encabezados para ordenar por él; pasa el ratón o toca una fila para ver esa ciudad desglosada indicador por indicador, y al tocarla se carga además en la ficha que hay junto al globo.
Cómo funciona esto
Cada indicador se convierte en un puesto de una clasificación antes de promediar nada. Los números en bruto no caben en la misma escala: los museos se cuentan por cientos, la seguridad va de 0 a 100 y los destinos sin escala llegan también a los cientos; promediarlos tal cual es dejar que el contador con las cifras más grandes ahogue a todos los demás. Por eso cada indicador se sustituye por el puesto que ocupa la ciudad entre estas 303 en ese indicador por separado, de 0 para la más baja a 100 para la más alta. Tu puntuación es entonces la media de esos puestos en los indicadores que has dejado encendidos, contando cada uno tantas veces como diga su deslizador, y esa media se vuelve a convertir en un puesto de 0 a 100, lo que mantiene la nube de puntos repartida por el mismo rango tanto si enciendes un solo indicador como los 12. Los indicadores en los que menos es mejor —el tiempo de trayecto, la contaminación, los años de ingresos que cuesta un piso— se dan la vuelta antes, de manera que en toda esta página un número más alto significa una ciudad mejor.
Aquí no hay nada prefijado salvo un punto de partida. La página se abre con 5 deslizadores subidos y los otros 7 en 0: la seguridad, la sanidad, un trayecto corto al trabajo, el aire limpio y el clima, contando todos lo mismo. El índice de calidad de vida del propio Numbeo junta más o menos las mismas cosas, pero les da otra importancia. Ninguno de los dos repartos es el correcto: cuáles de estas cosas importan, y cuánto, es justo lo que nadie puede decidir por ti, y para eso están los deslizadores.
Todo lo que se cuenta sobre el mapa se cuenta dentro de un mismo círculo: 10 km alrededor del centro de la ciudad. El círculo mide lo mismo en todas partes, 314 km², así que un recuento pelado de museos o de paradas de tranvía ya es un recuento por unidad de superficie y no hace falta traer ninguna cifra de población para que las ciudades se puedan comparar. La otra cara de eso es que una ciudad dormitorio y una capital se juzgan sobre el mismo trozo de terreno: los barrios exteriores de la capital se quedan fuera del círculo, mientras que a la ciudad pequeña se la mide con un círculo que se sale por mucho de sus propios límites.
Dónde se puede uno fiar de OpenStreetMap y dónde no. El mapa lo dibujan voluntarios, así que una ciudad puede parecer mal servida sencillamente porque menos gente se ha puesto a cartografiarla. Para comprobarlo contamos 2 cosas que existen con una densidad parecida en todas partes y que quien cartografía nunca se deja: las paradas de autobús y los parques. Entre Europa, Norteamérica y Asia salen con una diferencia de menos del 10 %, así que el mapa no está más flaco en una parte del mundo que en otra y las diferencias en todo lo demás se pueden leer como diferencias reales sobre el terreno. Y son grandes: las paradas de tren y las calles peatonales varían de una región a otra por un factor de 3 o 4. Otros 2 indicadores candidatos no pasaron esa misma prueba y se descartaron. Las guarderías: en Europa salían 13 veces más que en Norteamérica, porque quien cartografía en Estados Unidos casi no usa esa etiqueta. Las universidades sacadas de Wikidata: a Tallin le salían cero. Aquí las universidades se cuentan con OpenStreetMap, y lo que miden en realidad es cuánto terreno ocupan los campus, no cuántas instituciones tiene una ciudad —un campus estadounidense es una sola forma grande en el mapa y una universidad europea, un puñado de edificios sueltos—, así que en ese dato conviene comparar ciudades dentro de una misma región y no de una región a otra.
El poder adquisitivo es el número más flojo de la página, y conviene saber por qué. Numbeo lo calcula con sueldos que los propios visitantes del sitio escriben a mano, y quien se toma esa molestia no se parece en nada a un corte transversal de la ciudad: los expatriados y los profesionales de oficina pesan mucho más de lo que les tocaría, y allí donde el sitio ha reunido pocas respuestas la cifra de una ciudad entera la fija un puñado de personas. Se nota. Hyderabad sale a 164,7, la segunda de las 303 ciudades por detrás de Berna y por delante de Zúrich, mientras que Mumbai se queda en 63,1 y Delhi, en 66,6. Que dentro de un mismo país aparezca una diferencia de 4 a 1 es un accidente de quién contestó, no una diferencia entre economías. La trampa que eso tiende es que una ciudad barata precisamente porque los sueldos locales son bajos sale premiada por partida doble: una vez por los precios bajos y otra por una cifra de sueldo que solo describe a una franja estrecha de quien trabaja allí. Poner ese deslizador en 3 es apostar por esa franja. Los otros números de dinero —la cesta de precios y los años de ingresos que cuesta un piso— vienen de la misma gente, pero de miles de precios sueltos en vez de una única casilla de sueldo, y por eso aguantan mucho mejor.
Solo 6 ciudades no enseñan ni un vuelo, y eso no es un agujero en los datos. El indicador de vuelos cuenta a cuántos sitios distintos se llega sin cambiar de avión, sumando todos los aeropuertos que quedan a menos de 60 km de la ciudad. Kyiv, Kharkiv, Dnipro, Lviv, Odesa y Rostov del Don marcan 0: esos aeropuertos llevan cerrados al tráfico civil desde el 24 de febrero de 2022 y seguían cerrados cuando se recogieron estos datos, en agosto de 2026. Es lo único de este gráfico que no llega a captar un índice de seguridad hecho entre todos, y también el único número de aquí con fecha de caducidad a la vista: a principios de 2026 Ucrania empezó a preparar la reapertura por fases de Lviv y de los 2 aeropuertos de Kyiv.
Esta página se escribió en inglés; esto es una traducción. Los números y las etiquetas son los mismos en todas partes: solo se han traducido las explicaciones. Original en inglés.
De dónde sale cada número
Numbeo pone 9 de los números que se usan aquí: 7 de los 12 deslizadores, más las 2 cifras de coste de vida que hay detrás del eje que va de izquierda a derecha. Todos salen de la edición de mediados de 2026: una instantánea fijada en una fecha, y no las cifras «actuales» que el sitio enseña por defecto y que van cambiando solas, así que este gráfico no se te mueve por debajo entre una visita y otra. Casi todo son cosas que los visitantes de Numbeo han escrito sobre la ciudad en la que viven, no estadísticas oficiales. La seguridad, la sanidad y la contaminación son encuestas de opinión: cada respuesta se puntúa de −2 a +2 y luego la media se estira sobre una escala de 0–100. El trayecto al trabajo es un número pelado que la gente declara, en minutos. Los precios y los sueldos que hay detrás del coste de vida, del poder adquisitivo y del precio de un piso son miles de entradas sueltas. Solo el clima se calcula a partir de datos meteorológicos medidos y no de la opinión de nadie.
- Seguridad
- Quince preguntas que se les hacen a los visitantes del sitio sobre la ciudad en la que viven: si se sienten seguros paseando solos de día y de noche, y cuánto les preocupa que les atraquen, que les roben el coche, que les agredan o les insulten, los delitos contra la propiedad, la corrupción y el soborno. Cada respuesta se puntúa, se promedian las 15 y la media se estira sobre una escala de 0 a 100. Es el índice de criminalidad de Numbeo dado exactamente la vuelta, de modo que aquí un número alto significa una ciudad segura.
- Sanidad
- Los visitantes del sitio puntúan la sanidad a la que llegan de verdad en 7 aspectos: la competencia de los médicos, lo rápido que atienden, lo moderno del equipamiento, el acierto del diagnóstico, el trato del personal, el tiempo de espera y el coste. El coste cuenta el doble: tanto como 2 cualesquiera de los otros 6.
- Trayecto corto
- Aquí no hay opiniones, sino un número declarado: los visitantes dicen cuántos minutos tardan en su propio trayecto al trabajo, solo la ida, y en qué se mueven. El índice de Numbeo sube cuanto más largo y más penoso es el trayecto; esta página le da la vuelta, así que aquí un número alto significa que el trayecto que declara la gente es corto.
- Aire limpio
- La encuesta de contaminación de Numbeo, en la que los residentes puntúan el aire y el agua potable, cómo se gestiona la basura y lo limpias que están las calles, el ruido y la luz nocturna, y cuánta zona verde hay. Manda la calidad del aire: se lleva 7 puntos de peso de los 14,5 que suman todas las partes juntas, o sea, más o menos la mitad de la cifra. Aquí va dada la vuelta, así que un número alto significa aire limpio.
- Clima
- El único dato construido a partir de mediciones y no de opiniones. Se calcula con la temperatura, el punto de rocío y el humidex —una medida de comodidad que junta el calor con la humedad para decir el calor que hace en realidad—, restando puntos por el calor por encima de 31 °C, por el frío por debajo de 8 °C y por la humedad lo bastante alta como para resultar incómoda. Una ciudad templada y con pocos extremos puntúa alto.
- Poder adquisitivo
- El salario neto medio de la ciudad dividido por lo que cuestan allí las cosas, con Nueva York fijado en 100. Un 120 quiere decir que un sueldo local compra allí un 20 % más de lo que compra en Nueva York un sueldo de Nueva York. Los salarios los escriben los propios visitantes del sitio, así que allí donde quienes contestan se escoran hacia expatriados e informáticos el índice sale altísimo: Hyderabad con 164,7 frente a Mumbai con 63,1 es el caso más claro. Tómalo como el más blando de los 9 números de Numbeo.
- Vivienda asequible
- El precio de un piso corriente dividido por los ingresos anuales de un hogar corriente: es decir, cuántos años enteros de todos los ingresos de una familia cuesta un solo piso, si no gastaran nada en ninguna otra cosa. Corriente aquí quiere decir mediano: la mitad quedan por encima de la cifra y la mitad por debajo. Lo bueno es que el número salga bajo, así que esta página le da la vuelta y más alto significa que el piso está más al alcance.
- Coste (el eje horizontal)
- Una cesta con la compra, los restaurantes, el transporte y los suministros, a los precios que ponen los visitantes del sitio y con Nueva York fijado en 100: una ciudad que marca 41 cuesta el 41 % de los precios neoyorquinos por esa misma cesta. La versión con alquiler le añade a la cesta lo que cuesta alquilar un piso cada mes, y eso es lo único que cambia el interruptor que hay encima del gráfico.
OpenStreetMap pone 4 de los 12 deslizadores, contados todos dentro de ese mismo círculo de 10 km. Cada uno es una consulta que le pregunta al mapa cuántos objetos llevan una etiqueta determinada: un out count de Overpass sobre nodos, vías y relaciones, lanzado en agosto de 2026. Overpass es el servicio público con el que se consulta OpenStreetMap, y una etiqueta es lo que quien cartografía le cuelga a un objeto para decir qué es. Estas son las etiquetas exactas que se han usado, para que cualquiera pueda repetir el recuento o discutir la elección:
- Cultura y vida nocturna
tourism=museum,tourism=gallery,amenity=theatre,amenity=arts_centreyamenity=cinemapara la cultura, másamenity=bar,amenity=pubyamenity=nightclubpara la vida nocturna. Los dos bloques se suman en un solo recuento, así que una ciudad puede llegar aquí arriba solo por sus museos, solo por sus bares o por las dos cosas.- Vida sin coche
railway=station,railway=haltyrailway=tram_stoppara los sitios donde se puede subir a un tren o a un tranvía, más las vías etiquetadashighway=pedestrian, que son las calles cerradas al coche. Las bocas de metro quedan fuera a propósito: cada escalera que baja a una estación es un punto aparte en el mapa, así que contarlas le regalaría varios cientos de paradas a cualquier ciudad con metro. Las paradas de autobús también se recogen, pero solo como control del mapa en sí: casi todas las ciudades están llenas de ellas, así que apenas distinguen unas de otras. Es el único indicador cuya definición cambió al rehacer los datos, y por eso sus números se apartan de la primera versión de este gráfico más de lo que explicaría la deriva normal del mapa: Kuala Lumpur pasó de 10 paradas a 118.- Infraestructura infantil
leisure=playground,leisure=park,amenity=schoolyamenity=library, sumados. Va con un aviso: los parques infantiles están dibujados en el mapa mucho más a fondo en Rusia y en Europa que en Asia o en América Latina, y nada en los datos nos dice cuánto de esa diferencia es una diferencia real en lo que está construido y cuánto es una diferencia en la costumbre de quien cartografía. En este dato compara ciudades dentro de una misma región, no de una región a otra.- Presencia universitaria
amenity=universitymásamenity=college, sumados. Con 2 avisos. El primero: mide cuánto terreno ocupan los campus, no cuántas instituciones hay, y un campus estadounidense es una sola forma grande en el mapa mientras que una universidad europea son edificios desperdigados. El segundo:collegeno significa lo mismo en todos los países; en Francia es el collège, el centro de los chicos de 11 a 15 años, y por eso París enseña 407 de ellos frente a 149 universidades. Las ciudades francesas quedan infladas en este indicador.
Destinos sin escala: OurAirports y Wikipedia. Todos los aeropuertos con vuelos regulares de pasajeros que quedan a menos de 60 km del centro de la ciudad se sacan de OurAirports, su tabla de destinos se lee en Wikipedia y los destinos de todos ellos se juntan en una sola lista, para que una ciudad servida por 2 aeropuertos no cuente el mismo sitio por duplicado. El límite de 60 km está ahí para que una ciudad satélite no se apunte como propio el hub de la capital de al lado. Solo 6 ciudades cuentan 0: Kyiv, Kharkiv, Dnipro, Lviv, Odesa y Rostov del Don. Las 6 llevan cerradas al tráfico civil desde el 24 de febrero de 2022: el espacio aéreo ucraniano está cerrado, y el aeropuerto ruso de Plátov, en Rostov del Don, tampoco ha vuelto a abrir. A principios de 2026 Ucrania empezó a preparar la reapertura por fases de Lviv y de los 2 aeropuertos de Kyiv, pero cuando se tomó esta instantánea no había volado ni un solo avión civil.
Cada número de esta página se rehízo desde su fuente el 26 de agosto de 2026, y después se comprobó. Los 2 727 valores de Numbeo —9 indicadores en 303 ciudades— se cotejaron línea a línea con las tablas publicadas de mediados de año, y coincidieron todos y cada uno. Como segunda prueba, independiente de la primera, se recalculó el índice de calidad de vida del propio Numbeo a partir de nuestros 8 campos, y en las 303 ciudades quedó a menos de 0,14 puntos de la cifra publicada. Esa prueba vale más de lo que parece: solo puede salir bien si cada valor está puesto en la ciudad que le toca, así que descarta además que una fila entera se haya deslizado al nombre de otra ciudad.
La capa de OpenStreetMap no se pudo cotejar con ninguna tabla publicada, porque tal tabla no existe, así que sencillamente se volvió a recoger desde cero, las 303 ciudades, con las etiquetas de arriba. Las universidades y los colleges dieron el mismo número en 298 de las 303 ciudades, la vida nocturna en 242 y las calles peatonales en 285; los parques, los parques infantiles, los colegios y las bibliotecas se movieron alrededor de un 1 %, que es la deriva normal de un mapa que la gente edita todos los días. Dos ciudades volvieron casi vacías, y eso delató un fallo de verdad: en Cebú y en Gdansk el geocodificador había devuelto el centro de la región administrativa de alrededor en lugar del centro urbano, con lo que el círculo de 10 km caía en un sitio equivocado. Las 2 se corrigieron a mano y se recogieron otra vez.
Los vuelos también se volvieron a recoger en las 303 ciudades, y esa pasada sacó 3 fallos propios: las páginas de aeropuertos cuyo título lleva letras con tilde fallaban sin decirlo, un aeropuerto de la base de datos de OurAirports enlaza a un perfil de LinkedIn donde debería estar su página de Wikipedia, y un resultado vacío se escribía en la caché antes de que al plan alternativo le diera tiempo a ejecutarse. Por eso marcaban 0 Praga, Atlanta, Cracovia, Mineápolis, Daca y Caracas. La pasada corregida mueve a una ciudad corriente en torno a un 4 %, pero repara errores de bulto: Charlotte figuraba con 15 destinos sin escala y en realidad tiene 200. Solo 6 ciudades siguen marcando 0 —Kyiv, Kharkiv, Dnipro, Lviv, Odesa y Rostov del Don— y ahí no hay ningún fallo: esos aeropuertos llevan cerrados al tráfico civil desde febrero de 2022.